Es la primera decisión al constituir una empresa y la que con más frecuencia se toma por inercia: «todos eligen SAC». En algunos casos es lo correcto, en otros no. Estas son las diferencias que realmente importan.
Comparación rápida
| Forma | Socios | Responsabilidad | Perfil típico |
|---|---|---|---|
| EIRL | Solo 1 (persona natural) | Limitada al patrimonio de la empresa | Emprendedor individual |
| SRL | De 2 a 20 | Limitada al aporte | Negocio familiar o de socios cerrados |
| SAC | De 2 a 20 | Limitada al aporte | Pyme con socios que pueden cambiar |
| SA | Desde 2, sin tope | Limitada al aporte | Empresa grande o con muchos inversionistas |
EIRL: Empresa Individual de Responsabilidad Limitada
Es la única forma concebida para un solo titular, que además debe ser persona natural. Su principal ventaja es la que le da el nombre: separa el patrimonio personal del titular del patrimonio de la empresa. Si el negocio quiebra, los bienes personales no responden por sus deudas.
Su limitación es estructural: no admite socios. Si más adelante desea incorporar a alguien al negocio, no es posible simplemente venderle una parte. Hay que transformar la EIRL en otra forma societaria, con el costo y el trámite que ello implica.
Conviene si: va a operar de manera individual y no prevé incorporar socios en el mediano plazo.
SAC: Sociedad Anónima Cerrada
Es la forma más utilizada por las pymes peruanas, y con razón. Admite de 2 a 20 accionistas, no cotiza en bolsa y su estructura es flexible.
Su ventaja frente a la SRL está en la forma de transferir la propiedad. En una SAC el capital está dividido en acciones, y la transferencia de acciones se realiza por contrato privado y se anota en la matrícula de acciones de la empresa. No requiere escritura pública ni inscripción en SUNARP.
Además, la SAC puede prescindir de directorio: basta con un gerente general. Ello simplifica considerablemente el gobierno de una empresa pequeña.
Conviene si: hay varios socios, o si se prevé que puedan ingresar o retirarse socios con el tiempo.
SRL: Sociedad Comercial de Responsabilidad Limitada
Se asemeja mucho a la SAC, con una diferencia clave: el capital se divide en participaciones, no en acciones. Y transferir una participación exige escritura pública e inscripción en SUNARP.
Esto, que parece una desventaja, es precisamente lo que buscan algunos negocios familiares: dificulta que un socio venda su parte a un tercero sin que los demás lo sepan y puedan reaccionar.
Conviene si: se trata de un negocio de socios cerrado, normalmente familiar, en el que se busca que la entrada de terceros sea deliberadamente difícil.
SA: Sociedad Anónima
Es la forma concebida para empresas grandes o con muchos inversionistas. Exige directorio obligatorio, junta general de accionistas con formalidades y una estructura de gobierno más exigente.
Para una pyme suele resultar sobredimensionada: más órganos que mantener, más actas que llevar y más costo administrativo del necesario.
Conviene si: va a captar inversionistas, cuenta con muchos accionistas o proyecta una estructura corporativa formal.
Lo que NO cambia entre ellas
Conviene aclararlo porque genera confusión constante. El tipo de sociedad no determina:
- El régimen tributario. Una EIRL y una SAC pueden estar ambas en el RER o ambas en el Régimen General.
- Cuántos impuestos se pagan. La tasa depende del régimen, no de la forma societaria.
- Si se pueden emitir facturas. Todas pueden, con su RUC activo y sus comprobantes autorizados.
- Si se puede tener trabajadores en planilla. Todas pueden.
Cómo decidir en dos preguntas
- ¿Operará de manera individual o con socios? De manera individual, EIRL. Con socios, la EIRL queda descartada desde el inicio.
- ¿Busca que la entrada y salida de socios sea sencilla o difícil? Sencilla, SAC. Deliberadamente difícil, SRL.
La SA queda reservada para cuando el tamaño o los inversionistas la justifiquen.
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