Auditoría de estados financieros, válida para accionistas, inversionistas, bancos y proveedores.
Estados financieros con respaldo independiente
Una auditoría financiera es la revisión independiente de sus estados financieros para emitir una opinión profesional sobre si reflejan razonablemente la situación de la empresa.
Se requiere cuando un banco evalúa una línea de crédito, cuando ingresa un inversionista, cuando se participa en una licitación, cuando lo exige un contrato o cuando la empresa supera los límites que obligan a auditarse.
Qué revisamos
- Estado de situación financiera y verificación de la existencia y valuación de los activos.
- Estado de resultados y comprobación de que los ingresos y gastos correspondan al periodo.
- Flujos de efectivo y su consistencia con los movimientos bancarios.
- Cumplimiento del marco contable aplicable a su empresa.
- Notas a los estados financieros y suficiencia de la información revelada.
Qué recibe
Al cierre entregamos el dictamen de auditoría y, junto con él, una carta de recomendaciones de control interno. Esa carta suele ser la parte más útil para la gerencia: señala los puntos débiles detectados en los procesos y cómo corregirlos, más allá de la opinión formal sobre las cifras.
¿Cuándo empezar?
Conviene coordinar la auditoría antes del cierre del ejercicio, no después. Una revisión preliminar durante el año permite corregir a tiempo y evita sorpresas en el dictamen final.
Qué incluye este servicio
- Revisión del estado de situación financiera
- Revisión del estado de resultados
- Análisis de flujos de efectivo
- Verificación del marco contable aplicable
- Dictamen de auditoría
- Carta de recomendaciones de control interno