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Gestión de tesorería

Cómo controlar la caja chica de su empresa

Publicado el 1 de septiembre de 2026 · 4 min de lectura

La caja chica es un fondo de efectivo para gastos menores y urgentes que no justifican una transferencia bancaria. Es pequeña por definición, y precisamente por eso se descuida.

El sistema de fondo fijo

Es el método estándar y el único que conviene usar. Funciona así:

  1. Se establece un monto fijo, por ejemplo S/ 1,000.
  2. Se designa un responsable único del fondo.
  3. Los gastos se pagan de ese fondo, y por cada uno se guarda el comprobante.
  4. En todo momento debe cumplirse: efectivo + comprobantes = monto del fondo.
  5. Cuando el efectivo baja de un nivel definido, se solicita la reposición por el importe exacto de los comprobantes acumulados.
  6. La reposición devuelve el fondo a su monto original.

La virtud del sistema es que permite verificar el fondo en cualquier momento con una suma sencilla.

Las reglas que hay que fijar por escrito

  • El monto del fondo. Suficiente para cubrir entre dos y cuatro semanas de gastos menores. No tan alto que invite al mal uso, ni tan bajo que obligue a reponerlo cada tres días.
  • El tope por gasto individual. Por encima de ese monto, no va por caja chica: va por transferencia con su autorización.
  • Qué se puede pagar y qué no. Sí: movilidad, útiles de oficina, mensajería, refrigerios de trabajo, pequeñas reparaciones. No: sueldos, adelantos al personal, préstamos, compras de activos, gastos personales.
  • Quién autoriza cada desembolso.
  • Quién es el responsable del fondo y quién lo reemplaza en su ausencia.

La prohibición de dar préstamos o adelantos desde la caja chica es importante: es por donde se desordena casi siempre.

Los comprobantes: qué sirve y qué no

Para que el gasto sea deducible y, cuando corresponda, dé crédito fiscal, se necesita un comprobante válido a nombre de la empresa.

  • Factura con el RUC de la empresa: es lo ideal, da crédito fiscal.
  • Boleta de venta: sustenta el gasto con límites, pero no da crédito fiscal.
  • Recibo por honorarios para servicios de personas naturales.
  • Planilla de movilidad para gastos de transporte de trabajadores, con los requisitos y límites que exige la norma.

Un papel escrito a mano que dice «taxi S/ 20» no sustenta nada. Ese gasto no es deducible y en una revisión se repara.

El arqueo

Es el conteo del efectivo y de los comprobantes para verificar que la suma coincida con el fondo.

  • Debe hacerlo alguien distinto del responsable de la caja.
  • Debe ser sorpresivo. Un arqueo anunciado no verifica nada.
  • Debe quedar documentado en un acta firmada por ambas partes.
  • Frecuencia razonable: mensual como mínimo, más seguido si el fondo es grande o hay señales de desorden.

Qué hacer con las diferencias

Un faltante o un sobrante puntual y pequeño puede ser un error de vuelto. Lo que importa es el patrón:

  • Diferencias recurrentes indican descontrol o una irregularidad.
  • Faltantes que aparecen y luego se «reponen» antes del arqueo sugieren uso personal del fondo.
  • Vales sin comprobante acumulados son préstamos encubiertos.

Cualquier diferencia debe registrarse, investigarse y documentarse. Ajustarla sin dejar constancia es exactamente lo que permite que se repita.

Los errores más frecuentes

  • Usar la caja chica como banco: pagar sueldos, dar adelantos, prestar dinero.
  • Acumular vales sin comprobante. Con el tiempo, el fondo es solo papeles.
  • No reponer a tiempo y que la persona ponga dinero propio para cubrir. Ahí el control desaparece.
  • Que el responsable sea también quien contabiliza los gastos.
  • Guardar el efectivo sin ninguna medida de seguridad.
  • Un monto demasiado alto, que convierte la caja chica en una caja grande sin los controles de una.

La alternativa moderna

Muchas empresas están reemplazando el efectivo por tarjetas de gastos o cuentas con límite asignadas a cada responsable. Ventajas evidentes: todo movimiento queda registrado, se puede limitar por monto y por rubro, y no hay efectivo que custodiar.

La exigencia del comprobante sigue siendo la misma: sin factura o boleta, el gasto no se sustenta aunque el pago esté trazado.

El principio de fondo

La caja chica no es un problema por su monto: es un indicador. Una empresa que no controla S/ 1,000 en efectivo probablemente tampoco controla bien lo demás.

Si desea orientación sobre el caso de su empresa, nuestro equipo puede ayudarle a través del servicio de soporte administrativo y tesorería.

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