EBITDA son las siglas de Earnings Before Interest, Taxes, Depreciation and Amortization: utilidad antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización.
Cómo se calcula
Partiendo de la utilidad operativa:
| Concepto |
|---|
| Utilidad operativa (EBIT) |
| + Depreciación del periodo |
| + Amortización de intangibles |
| = EBITDA |
O partiendo desde arriba: ventas, menos costo de ventas, menos gastos operativos excluyendo depreciación y amortización.
Para qué sirve
Comparar empresas
Al excluir intereses e impuestos, el EBITDA permite comparar la operación de dos empresas independientemente de cómo estén financiadas y de su carga fiscal. Una empresa muy endeudada y otra sin deuda pueden compararse a nivel operativo.
Valorizar
El múltiplo EV/EBITDA es el más usado en transacciones. Se dice «esta empresa se vendió a 6 veces EBITDA» para expresar el precio de forma comparable.
Medir la capacidad de pagar deuda
Los bancos usan ratios como Deuda financiera / EBITDA para evaluar cuántos años de generación operativa haría falta para pagar la deuda. Es un covenant habitual en contratos de crédito.
Aislar el desempeño operativo
Como excluye la depreciación, que depende de decisiones contables y de inversiones pasadas, permite ver cómo va la operación del periodo.
Las limitaciones, que son serias
1. El EBITDA no es caja
Es el error más extendido. El EBITDA no considera:
- La inversión en activo fijo necesaria para mantener el negocio operando.
- La variación del capital de trabajo: si sus clientes tardan más en pagar, el EBITDA no lo refleja.
- El pago de intereses y del principal de la deuda.
- El pago de impuestos.
Una empresa puede tener un EBITDA excelente y no contar con recursos para pagar la planilla del mes.
2. Ignora la necesidad de reinvertir
Excluir la depreciación equivale a asumir que los activos no se desgastan. Y sí se desgastan: hay que reponerlos. En negocios intensivos en activos (transporte, manufactura, minería) el EBITDA exagera de forma importante la rentabilidad real.
Hay una crítica clásica en el mundo financiero que resume esto: llamar al EBITDA «utilidad» es olvidar que las máquinas hay que reemplazarlas.
3. Se puede maquillar
Como no está definido por las NIIF, cada empresa puede calcularlo a su manera. Aparecen versiones «ajustadas» que excluyen gastos calificados como no recurrentes, y a veces esos gastos se repiten todos los años.
Si le presentan un EBITDA ajustado, solicite siempre la conciliación con la utilidad del estado de resultados.
4. La NIIF 16 lo alteró
Desde la NIIF 16, el gasto por alquiler dejó de ser un gasto operativo y pasó a ser depreciación más gasto financiero. Resultado: el EBITDA mejora sin que la empresa haya mejorado en nada.
Es un efecto importante para empresas con muchos locales alquilados: retail, restaurantes, oficinas. Al comparar EBITDA antes y después de la implementación, no se está comparando lo mismo.
Cómo usarlo bien
- Nunca solo. Analícelo junto con el flujo de caja de operación y con la utilidad neta.
- Como margen: EBITDA sobre ventas, comparado con su propio historial y con su sector.
- Descontando el CAPEX de mantenimiento para aproximarse a lo que realmente queda.
- Verificando la conciliación con el estado de resultados si se lo presentan ajustado.
Los indicadores que lo complementan
- Flujo de caja de operación: el efectivo que efectivamente genera el negocio.
- Flujo de caja libre: lo anterior menos la inversión necesaria.
- Margen neto: lo que queda después de todo.
- Ciclo de conversión de efectivo: cuántos días su dinero permanece inmovilizado en el negocio.
Si el EBITDA sube pero el flujo de caja de operación baja, hay un problema: normalmente en cobranzas o en inventario.
La pregunta que conviene hacerse
Cuando le presenten un EBITDA, pregunte: ¿cuánto de eso llegó realmente a la cuenta bancaria? La diferencia entre ambas cifras es donde está la información útil.
Si desea orientación sobre el caso de su empresa, nuestro equipo puede ayudarle a través del servicio de consultoría financiera.