El flujo de caja proyectado anticipa cuánto dinero va a entrar y salir de su empresa en los próximos meses. No es contabilidad: es una herramienta de gestión que responde a una pregunta muy concreta: ¿voy a tener con qué pagar?
Por qué importa más que el estado de resultados
La mayoría de empresas que cierran no lo hacen por falta de utilidad, sino por falta de caja. Se puede ser rentable y quedarse sin efectivo: basta con vender al crédito a 90 días y pagar a proveedores a 30.
El estado de resultados indica si el negocio es rentable. El flujo de caja indica si podrá afrontar el mes siguiente.
La diferencia clave: devengado y percibido
- La contabilidad registra la venta cuando se emite la factura, aunque el cobro llegue en 60 días.
- El flujo de caja registra el cobro cuando el dinero entra en la cuenta.
Esa diferencia es lo esencial. Si factura S/ 100,000 en enero y cobra en marzo, en su flujo de enero no hay S/ 100,000.
Cómo construirlo
Paso 1: defina el horizonte y la periodicidad
Para gestión operativa, lo útil es un flujo semanal a 13 semanas (un trimestre) o mensual a 12 meses. Para decisiones de inversión, anual a 3 o 5 años.
Conviene empezar por el mensual a 12 meses: es el que más se usa y el más fácil de mantener.
Paso 2: proyecte los cobros, no las ventas
Este es el paso en el que se cometen más errores. Hay que partir de las ventas proyectadas y aplicarles su comportamiento real de cobro.
Ejemplo: si históricamente cobra el 30% al contado, el 50% a 30 días y el 20% a 60 días, una venta de S/ 100,000 en enero se convierte en:
- Enero: S/ 30,000
- Febrero: S/ 50,000
- Marzo: S/ 20,000
Y hay que añadir un porcentaje de morosidad realista, basado en su historial y no en expectativas optimistas.
Paso 3: proyecte los pagos
Sepárelos por naturaleza, porque se comportan de manera distinta:
- Costos variables: compras de mercadería o materia prima, que se mueven con las ventas. Aplique su plazo real de pago a proveedores.
- Costos fijos: alquiler, sueldos administrativos, servicios, seguros.
- Planilla: incluya los meses de gratificación (julio y diciembre) y los depósitos de CTS (mayo y noviembre). Son los meses que más descuadran a las pymes.
- Impuestos: IGV, pagos a cuenta de renta, y la regularización anual entre marzo y abril.
- Deuda: cuotas de préstamos, con capital e intereses.
- Inversiones: compras de equipos previstas.
Paso 4: calcule el saldo
Para cada periodo:
Saldo inicial + Cobros − Pagos = Saldo final
El saldo final de un periodo es el saldo inicial del siguiente. Así se encadena.
Paso 5: identifique los meses críticos
Ubique los periodos en los que el saldo se acerca a cero o pasa a negativo. Esos son los meses en los que tendrá dificultades, y ahora lo sabe con antelación.
Los meses que descuadran a las empresas peruanas
- Marzo-abril: regularización del impuesto a la renta anual.
- Mayo: depósito de CTS.
- Julio: gratificación de Fiestas Patrias con su bonificación del 9%.
- Noviembre: segundo depósito de CTS.
- Diciembre: gratificación de Navidad.
Cinco meses del año tienen una salida extraordinaria. Si no están en su proyección, el flujo no refleja la realidad.
Trabaje con tres escenarios
- Base: lo que razonablemente espera.
- Pesimista: ventas 20% menores, cobros 30 días más lentos.
- Optimista: lo que pasaría si todo sale bien.
El escenario pesimista es el que sirve para decidir. Si la empresa se sostiene en ese escenario, puede planificar con confianza.
Qué hacer cuando el flujo muestra un hueco
Se dispone de tiempo para actuar, que es exactamente el valor de la herramienta:
- Acelerar cobros: descuento por pronto pago, gestión de cartera vencida, factoring.
- Negociar plazos con proveedores clave.
- Postergar inversiones no críticas.
- Gestionar una línea de crédito antes de necesitarla. Los bancos ofrecen mejores condiciones a quien no está en apuros.
- Reducir inventario que no rota y liberar ese capital.
Mantenerlo vivo
Un flujo proyectado que se hace una vez y se archiva no sirve. Hay que actualizarlo con periodicidad y, sobre todo, comparar lo proyectado con lo real. Esa comparación es lo que va afinando sus supuestos y hace que el modelo sea cada vez más confiable.
Si desea orientación sobre el caso de su empresa, nuestro equipo puede ayudarle a través del servicio de consultoría financiera.