La NIC 16 regula el tratamiento contable de propiedades, planta y equipo: los bienes tangibles que la empresa usa en su operación y espera utilizar durante más de un periodo.
Qué se capitaliza y qué se lleva a gasto
El costo del activo incluye todo lo necesario para ponerlo en condiciones de operar:
- Precio de compra, incluidos aranceles e impuestos no recuperables.
- Costos de transporte y seguro hasta el lugar de uso.
- Instalación y montaje.
- Honorarios profesionales directamente atribuibles.
- Pruebas de funcionamiento previas al uso.
- La estimación de los costos de desmantelamiento y restauración del emplazamiento, cuando existe esa obligación.
Lo que NO se capitaliza
- Costos de apertura de una nueva instalación.
- Costos de introducción de un producto nuevo, incluida la publicidad.
- Costos de administración y otros indirectos generales.
- Pérdidas iniciales de operación antes de alcanzar el rendimiento previsto.
- Costos de reubicación o reorganización.
El error habitual es capitalizar gastos de puesta en marcha del negocio como si fueran parte del activo. No lo son.
La depreciación por componentes
Es una de las diferencias más significativas de la NIC 16 frente a la práctica tradicional. Si un activo tiene partes significativas con vidas útiles distintas, cada parte se deprecia por separado.
Ejemplo clásico: un edificio. La estructura puede tener una vida útil muy larga, pero el ascensor, el sistema de aire acondicionado y la cubierta tienen vidas mucho más cortas. Bajo NIC 16 se separan y cada componente se deprecia según su propia vida útil.
Otro ejemplo: una aeronave, donde el fuselaje y los motores se tratan por separado. En una empresa industrial peruana, lo típico son las máquinas con partes de recambio periódico.
Vida útil y valor residual
Bajo NIC 16, la vida útil es el periodo durante el cual la empresa espera usar el activo, no el que dice una tabla. Depende del uso previsto, del desgaste, de la obsolescencia técnica y de los límites legales o contractuales.
El valor residual es el importe que se estima obtener por el activo al final de su vida útil, descontados los costos de disposición. Si es significativo, reduce la base depreciable.
Ambos deben revisarse al menos al cierre de cada ejercicio, y un cambio se trata como cambio en una estimación contable: afecta al futuro, no se reexpresa el pasado.
El choque con lo tributario
Aquí está el punto que más consultas genera en Perú.
- La norma tributaria fija porcentajes máximos de depreciación por tipo de bien.
- La NIC 16 exige depreciar según la vida útil real.
Si una máquina tiene una vida útil real de 8 años pero la tasa tributaria máxima corresponde a 10, tendrá una depreciación contable mayor que la deducible. Esa diferencia se adiciona en la declaración anual y genera impuesto diferido.
Es importante entenderlo: no hay que «acomodar» la contabilidad a lo tributario. Hay que llevar la contabilidad correcta y hacer la conciliación en la declaración.
Costos posteriores: mejora o mantenimiento
Es una decisión frecuente, en la que a menudo se cometen errores.
- Se capitaliza si el desembolso aumenta la capacidad, la eficiencia o la vida útil del activo.
- Se lleva a gasto si solo mantiene el nivel de rendimiento previsto: mantenimiento periódico, reparaciones.
Cambiar el motor de una máquina por uno más potente es mejora. Cambiarlo por uno igual porque se averió es mantenimiento.
Cuando se reemplaza un componente capitalizado, hay que dar de baja el valor en libros del componente sustituido. Es el paso que con más frecuencia se omite, y es lo que hace que el activo fijo crezca indefinidamente en los libros.
El deterioro
Si hay indicios de que un activo vale menos de lo que dice el libro (caída de la demanda, obsolescencia, daño físico, cambio en el uso previsto), hay que evaluar su deterioro conforme a la NIC 36 y, si corresponde, reconocer la pérdida.
La baja del activo
Un activo se da de baja cuando se vende o cuando no se esperan beneficios futuros de su uso. La diferencia entre el importe recibido y el valor en libros es ganancia o pérdida del periodo.
El hallazgo más frecuente en auditoría: activos que ya no existen físicamente pero siguen registrados. Un inventario físico de activos fijos suele revelar diferencias importantes.
Qué revisar en su empresa
- ¿Existe un registro de activos fijos conciliado con la contabilidad?
- ¿Se ha hecho alguna vez un inventario físico de activos?
- ¿Hay bienes totalmente depreciados que se siguen usando? Puede indicar que la vida útil estimada era incorrecta.
- ¿Se capitalizan mantenimientos que deberían ser gasto?
- ¿Se dan de baja los componentes reemplazados?
Si desea orientación sobre el caso de su empresa, nuestro equipo de implementación de NIIF puede ayudarle.